De esta manera, se decidió trabajar en el mejoramiento de los Servicios de Control de Tránsito Aéreo, de modo que se hicieran respetar las reglas de navegación, proporcionando control unificado de todas las áreas terminales y aerovías del país.
Luego, en 2004, quedó establecido el Sistema Nacional de Vigilancia y Control Aeroespacial, a través de la sanción del Decreto N° 1.407 cuyo objetivo es el control efectivo del espacio aéreo nacional tanto para las actividades civiles, en todas sus manifestaciones, como en las vinculadas a la defensa. El decreto contenía un segundo objetivo: dar la mayor participación posible a la industria argentina en su implementación.
Es en este marco es que el Gobierno Nacional requirió a INVAP el desarrollo, construcción e instalación de radares para satisfacer las necesidades del nueva sistema. La empresa rionegrina respondió entonces con el Plan Argentino de Desarrollo de Sensores Radar, cuyo objetivo es nuclear las capacidades del país en la materia a fin de lograr desarrollar y construir “sensores radar” primarios, secundarios y meteorológicos, con tecnología propia y moderna en el plazo más breve posible.
Actualmente dicho plan se encuentra en pleno desarrollo, de manera que el Primer Radar Primario Argentino 3D estará operativo en 2011, al tiempo que el primer prototipo de radar meteorológico se encuentra en pleno desarrollo.
En cuanto a los radares secundarios para el control del tránsito aéreo, a la fecha se han instalado ocho unidades en los aeropuertos de Quilmes, Santa Rosa, Neuquén, Bariloche, Córdoba, San Luis, Tucumán y Bahía Blanca, completando la red de veintidós radares secundarios en 2011.
